31 dic 2009

1/01/2010 puede ser un día más. O no.


Mañana va a ser el primer día del año por una simple cuestión de calendario, seamos realistas, nada va a cambiar por ese motivo. Sin embargo, podemos proponernos algún cambio y a partir de mañana intentar comenzar a experimentarlo, pero nada tiene que ver que sea primero de enero y todo tiene que ver que nosotros tengamos esa clara voluntad de migrar de una actitud a otra. La misma que podríamos comenzar a tener un treinta de abril o quince de julio. Brindemos por comenzar a tenerla. Si no logramos salvar al mundo, procuremos al menos intentarlo todos los días desde nuestras humildes vidas cotidianas.

Menos blanda. Muchos caramelos.

Me falta tanto por aprender... tanto. Tengo que lograr ser un poco (no mucho, no me gustan los que son cubitos de hielo) más antipática, menos simpática, menos tolerante y comprensiva. Tengo que aprender que no todas las personas que parecen santos puritanos que adoran a su mascota lo son, que muchos sólo lo aparentan pero en el fondo son tan descuidados y negligentes como aquellos que además de serlo lo demuestran. Hay que ser más dura, reprimir las ganas de ayudar a todos y hacerlo sólo con los que valen la pena, porque son esos los que después vienen simplemente para traerte una bolsa de caramelos como agradecimiento y me siguen llenando el alma. Sumé mi tercer regalo hoy (después de la pulsera y el perfume), una bolsa llenísima de caramelos de parte de "Jara", una cachorrita negra con una de las miradas más dulces que un perro puede tener. Gracias.

29 dic 2009

No me sueltes nunca la mano

De tu mano las cosas son más fáciles, incluso cuando son difíciles en este mundo inseguro, injusto, inhóspito, incompetente, insolente y todos los "in" que faltan. Siento miedo hasta cuando caminás cuatro cuadras para volver de mi casa a la tuya, y eso no es justo. Ufa, no quiero vivir asustada, decir que vamos de la mano...

28 dic 2009

Modernización telefónica

Con un celular nuevo en mis manos me siento cercana a mis generaciones superiores. Digo, por el desconcierto.

26 dic 2009

Mi lechón navideño

Cuando seas un poquito más grande y puedas articular las palabras seguramente me vas a pedir que me calle, pero por ahora sos mi lechón rosado. Te paseo en el cochecito y te canto, me mirás, abrís los ojos enormes, escupís el chupete y te sonreís. Y claro, yo sigo cantando pero ahora además sonrío y eso te parece más gracioso todavía y sacás a relucir una sonrisa tan enorme que parece desproporcionada en tu hermoso, rollizo y pequeño cuerpito. Tranqui gorda, cuando me lo pidas voy a cambiar mis cantos por lecturas o relatos fantásticos.

23 dic 2009

Perfume inesperado


Recuerdo el primer regalo de origen animal que recibí. Era una pulsera hecha de pelotitas de madera de parte de "Cata", una perrita cocker a la que durante un año le hicimos las curaciones todas las mañanas hasta que su piel, desprendida toda en un principio, terminó por regenerarse. Ayer recibí el segundo paquetito navideño. Esta vez fue un perfume de parte de "Anís", una gatita con insuficiencia renal crónica a la que ya hace un año le pasamos suero por diferentes vías para que en su casa siga siendo feliz con sus dueños. Es rara la sensación de recibir esos regalos, es un reconocimiento que uno no espera porque cuidarlos es parte del trabajo y quererlos y mimarlos es parte de la forma de ser. Todo espontáneo, nada premeditado. Y contesté ayer lo mismo que hace unos años: no hacía falta, en serio, mi regalo es que ella esté bien. Falta no hace, pero qué lindo se siente. Gracias.

21 dic 2009

Entre las sierras y los salames

Tandil, esperanos que allá vamos. Finalmente todo se va concretando. La gente me mira y me dice: pero ahí no hay nada. Justamente, nada. Vos y yo. Todo.