28 may 2009

Perpleja

Suena el teléfono en casa. Todavía estoy en la cama remoloneando, el único día de la semana en que lo puedo hacer. Me levanto. Pienso que tal vez sea algo importante. Escucho, incrédula, lo que tenés que contarme. "¿Cómo que te echaron?". Me di cuenta de que algo andaba mal cuando empezaste diciendo: "No te preocupes, quedate tranquila." Siento que el corazón comienza a galoparme adentro y sé que mi calma, a causa del shock, no durará mucho más. Cuelgo. Llamo a mi hermana y no contesta, tal vez sea mejor así, no quisiera preocuparla. Llamo a mi amigo, comienzo la frase calmada y no logro contener las lágrimas, ya está, para qué ocultarlo, estoy llorando y no puedo dejar de repetir que no lo puedo creer. No quiero molestarlo, pero es inevitable porque lo necesito, así que llamo a mi novio que está en medio de una capacitación laboral y le cuento ya con palabras entrecortadas. Mando mensajes, se supende la idea de juntarnos en mi casa con amigos a charlar, tal vez no hay ánimos de eso acá. Comienzo a tranquilizarme, ahora nos toca a los demás ser tu soporte. Me llegan mensajes ofreciendo compañía para que no esté sola. Y sí, soy una tonta sentimental y cursi, sonrío con cada uno de ellos. Sentirme acompañada es como una caricia a mi alma perpleja.

27 may 2009

Intolerante I

No soporto ver actuar a: Mariano Martinez, Sebastián Estevanez, Osvaldo Laport, Soledad Silveyra (o como se escriba).
No soporto la participación de Zaira Nara haciendo preguntas inservibles en Justo a tiempo.
No soporto los profesores que te hablan como si fueras un nene de 2 años al que hay que educar.
No soporto las series que diferencian entre feas y divinas.
No soporto la frialdad extrema de algunas personas.
No soporto la pizza de palmitos con salsa golf tibia por encima de éstos.
No soporto a los dueños de animales que los confunden con personas ni a los que los confunden con piedras.
No soporto el vai ven del colectivo durante 45 minutos.
No soporto las canciones tipo flamenco.

26 may 2009

Desde la cima


Hubo situaciones en las que me vi parada frente a un abismo y me rompí la cabeza intentando decidir si saltaba o no. Hice un listado detallado de ventajas y desventajas de cada posible decisión. No aceptaba grises, sólo extremos. El miedo a saltar me oprimía el pecho y no hacerlo también. Todo en mi contra. Nada claro, todo borroso. De tanto analizar me cansé y me quedé dormida en la cima, a centímetros del abismo. Y desperté con vos al lado y te agarré de las manos para no soltrarte más. Ahora sé que quiero saltar al abismo con vos. Todo claro, nada borroso.

23 may 2009

Y el frío dónde está....

Estamos a fines de mayo y hace calor: treinta grados de sensación térmica, no me quieran convencer de que esto es normal con sus estadísticas señores meteorólogos.
Mi tortugo pobre ya no sabe qué hacer. Sale a caminar porque hay sol y hace calor, pero me mira con cara de desconcierto porque su instinto le indica que debe quedarse quieto para pasar la época de frío. O pasaron muy rápido el otoño y el invierno, o algo no anda del todo bien.
Sin ser un reptil, yo tampoco comprendo mucho. Hace unas semanas hice mi cambio de ropa, ritual de todos los años. Guardé las musculosas, saqué las poleras a la luz, y ahora hacen treinta grados y yo no sé qué ponerme porque me da fiaca revolver la cajonera. Ojo, no soy la única. En mi viaje en colecetivo del día de hoy, mi vecina de asiento llevaba remera, buzo, jean, medias y zapatillas de cuero. Eso me reconfortó, ella tenía más calor que yo.

21 may 2009

Deseo testarudo

Quiero vivir con vos, ya no me alcanza esto de cruzar unas palabras por teléfono después de cenar.
Quiero vivir con vos, porque llego a la noche del trabajo y tengo una pila de experiencias que quiero compartir inmediatamente.
Quiero vivir con vos. Aunque sé que no puedo, quiero vivir con vos.

Una nariz roja en el colectivo


Eran las 8.16 a.m. cuando en una de las paradas del colectivo se subió un payaso a dar su espectáculo. Payaso payaso, con ropa acorde y cara maquillada. "Miren esas caras, a ver si les puedo arrancar una sonrisa" - y así comenzó su rutina de chistes inocentes de los que sólo él se reía mientras la gente lo miraba con la mirada perdida o simplemente lo ignoraba. Yo estaba en el primer grupo. "Esto es teatro de salón, sin malas palabras ni faltas de respeto. Ustedes, chicos, son nuestra esperanza para un país mejor. Vamos que se puede." No le di ninguna colaboración porque las monedas lejos de sobrarme me faltaban. Me sentí mal al ver pasar su gorra a mi lado.
Pobre payaso. Cuando se bajó, no pude evitar pensar que me había quedado angustiada y sin ganas de encender mi mp3. Hice el resto del recorrido en silencio.
Perdón payaso, pero creo que no quiero que vuelvas a subirte al mismo colectivo que yo.

19 may 2009

Pensamiento reiterado


Hay simbolismos que no me importan y hay otros que idealizo. Como una tonta ilusa espero el momento casi con miedo porque cuando llegue (si alguna vez llega) tal vez ni sepa cómo enfrentarlo.
Cuando las cosas no pasan y quiero que pasen me encuentro con la dificultad de magnificar los sucesos con la imaginación. Y cada vez lo deseo más, y cada vez lo inflo más, y cada vez me convenzo más: es puro delirio. ¿Qué me cambiaría? ¿Qué me aseguraría? ¿Estoy viendo muchas novelas? ¿Realmente creo que va a pasar?

Te estoy hablando a vos. Me estoy refiriendo a eso.